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jueves, 18 de diciembre de 2014

Medidas de Ahorro para el Certificado Energetico

Las medidas de ahorro o para mejorar la calificación energética suelen conllevar un desembolso importante de dinero. Muchas comunidades de vecinos o simples particulares no pueden hacer frente a dicha inversión para mejorar su confort o incluso para intentar alquilar a mayor precio que el normal en la zona. A continuación adjunto una imagen con las mejoras con inversión que normalmente se suelen instalar y que aparecen en los programas de certificación energética:

¿Qué medidas de mejora podemos recomendar y que sean de muy bajo coste? Realizamos un pequeño listado de consejos y/o reformas que podemos adjuntar a las certificaciones que realicemos. De este modo el propietario verá que no solo puede mejorar su eficiencia energética con una reforma de un alto coste económico, sino que puede poner una pequeña parte de su tiempo en el ahorro de energía sin coste adicional.

Medidas de bajo coste para ahorro en el hogar:

lunes, 2 de septiembre de 2013

Calcular la potencia eléctrica que necesita una casa

A la hora de contratar la potencia eléctrica de una vivienda hay que fijarse en varios factores. En primer lugar, se debe tener en cuenta el número de electrodomésticos que se utilizarán de manera simultánea. Además, la adquisición de un nuevo aparato o la instalación de radiadores eléctricos obliga en muchos casos a realizar modificaciones en el contrato.
La carga máxima por vivienda depende del grado de utilización que se desee alcanzar, por lo que se establecen dos grados de electrificación:
  • Electrificación básica, para cubrir la utilización de diversos aparatos eléctricos de uso común sin necesidad de obras posteriores de adecuación.
  • Electrificación elevada, para viviendas con superficies útiles superiores a 160 m2, que prevén una utilización de electrodomésticos mayor a la permitida por la electrificación básica o con sistemas de calefacción eléctrica y aire acondicionado.
Los propietarios de las viviendas son quienes deben fijar con la compañía suministradora la potencia que desean contratar. No obstante, la normativa vigente establece que, en nuevas construcciones, es el promotor, propietario o usuario del edificio quien fija la potencia de acuerdo con la empresa suministradora. Esta potencia no ha de ser inferior a 5.750 W (vatios) a 230 V (voltios) en cada vivienda. Posteriormente, los usuarios pueden modificarla según la utilización que hagan de la instalación eléctrica.
En las viviendas con grado de electrificación elevada, la potencia prevista no puede ser inferior a 9.200 W, aunque la potencia contratada debe corresponderse siempre con la capacidad máxima de la instalación.
La potencia que necesita una vivienda se puede calcular a partir del contador de la luz. Es sencillo. Se encienden de manera individual aquellos electrodomésticos que se utilizan con más frecuencia y se comprueba su consumo en el contador. La suma de todos ellos indicará la potencia mínima que se deberá contratar si se pretende utilizarlos de manera simultánea. De lo contrario, el ICP (Interruptor de Control de Potencia) saltará siempre que se pongan en marcha a la vez.

Si se prefiere, se pueden consultar los simuladores de algunas compañías eléctricas (como Endesa e Iberdrola), que calculan la potencia recomendada. Así, por ejemplo, se establece que para un uso normal de luz, frigorífico, calentador de agua, aspirador, plancha y lavadora, la potencia mínima recomendada sería de 4,6 kW (kilovatios). Si además se pretende utilizar lavavajillas, horno eléctrico, vitrocerámica, secadora y otros pequeños electrodomésticos, la potencia necesaria podría ascender hasta casi 7 kW.

En la actualidad, la mayoría de las viviendas tienen contratada una potencia mínima entre 2,5 y 5 kW, seguida de las familias que contratan de 5 a 10 kW. No obstante, con una potencia inferior de 2,2 Kw es posible disponer de luz y pequeños electrodomésticos. Por el contrario, cuando se cuenta con calefacción eléctrica y sistema de aire acondicionado, se requiere un mínimo cercano a los 9 kW.

farolas LED vs Vapor de Sodio

Las lámparas de vapor de sodio que tiñen la noche de la gran mayoría de ciudades con su irritante color anaranjado tienen los días contados. Una nueva generación de dispositivos de iluminación con tecnología LED de alumbrado público de alta eficiencia, cambiarán por completo la imagen nocturna de nuestras ciudades con una luz mucho más blanca y natural que colaborará a minimizar las consecuencias de la contaminación lumínica por el resplandor difuso de la bóveda celeste.

El uso predominante de las actuales farolas de vapor de sodio, tanto de alta como de baja presión, se debe principalmente a sus 24.000 horas de vida útil y a la eficiencia luminosa de estas lámparas capaz de convertir cada vatio en una cantidad que oscila entre los 130 y 170 lúmenes. Las lámparas de vapor de sodio a alta presión o SAP es una de las más utilizadas en alumbrado público ya que, a pesar de su característico color anaranjado, ofrece una mejor reproducción cromática con respecto a las de baja presión.

Diferenciación entre lámparas de Vapor de Sodio y LED

miércoles, 24 de julio de 2013

¿Dónde deben ubicarse los radiadores?

Es sabido que la práctica habitual es poner los radiadores debajo de las ventanas con distintas justificaciones, siendo la más extendida la de suponer que debajo de las ventanas no se ponen muebles, pero existe una justificación muy técnica del por qué se ponen debajo de las ventanas y es, justamente, esa justificación la que me ha llevado a proponer este artículo.
En una instalación de calefacción por el sistema de radiadores se conjugan dos maneras de disipación del calor –suministrado por la caldera y conducido por la red de agua de la instalación de calefacción-, a saber:
1.      Por radiación (de ahí el nombre de radiadores).
2.      Por convección.
Los radiadores emiten calor que se puede calcular por la ecuación siguiente:
             Qr = a x e ( Ta4 – Tv4 ) expresado en w/m2
En esta fórmula las distintas variables son:
Q = Calor radiado.
a = Constante de Stefan-Boltzman = 5,67 x 10-8 w/m2 K4 (temperatura en grados Kelvin)
e = Emisividad del cuerpo del radiador = 0,95 (es un factor adimensional)
Ta = Temperatura absoluta del radiador en grados Kelvin (0 ºK = – 273,15 º C)
Tv = Temperatura absoluta del entorno al que se produce la radiación.



martes, 23 de julio de 2013

Rehabilitación energética para evitar el calor del verano

En una rehabilitación energética podemos actuar sobre las instalaciones y/o sobre la envolvente del edifico para conseguir reducir el consumo de energía.
Para ello, hay que reducir la demanda energética. ¿Cómo? Con actuaciones en la envolvente del edificio que consisten principalmente en aislarlo térmicamente para que el calor no entre desde el exterior, o por el contrario, que el frío del aire acondicionado no se pierda hacia el exterior a través de puentes térmicos y así mantener la vivienda a una temperatura agradable en esta época. (Esto es igualmente aplicable en invierno, evitar que se pierda el calor)
Como todo en la vida, la normativa en construcción también ha evolucionado y cosas que hace 30 años no se tenían en cuenta como la eficiencia energética, ahora sí, es por eso que los edificios construidos antes del año 1979 carecen de aislamiento térmico, a partir de entonces se comenzó a tener en cuenta, pero no fue realmente hasta la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación en el año 2007 cuando se comenzó a tener en cuenta la eficiencia energética, es decir, utilizar la energía al menor coste posible.

sábado, 29 de junio de 2013

Falta información a los ciudadanos sobre el Certificado Energético

El pasado 5 de Junio tuvo lugar el debate profesional convocado por AEGI comunidad Valenciana y el Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Valencia, donde numerosos profesionales del sector inmobiliario tuvieron la oportunidad de compartir, las numerosas disfunciones que ha ocasionado la entrada en vigor del Real Decreto 235/2013, de 5 de abril, por el que se aprueba el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de los edificios.

El certificado energético fue valorado como algo positivo. Los profesionales del sector, manifestaron que alcanzará mayor repercusión cuando el consumidor final tome conciencia de la repercusión real sobre el medio ambiente y el consumo energético de la vivienda que se dispone a comprar o alquilar.

Los profesionales pusieron de manifiesto el hecho de que no se ha realizado ninguna campaña informativa al ciudadano, por parte de la administración, informando ni de la importancia, ni de la finalidad de la obtención del certificado energético, ni del carácter obligatorio del mismo por parte del propietario, así como de la posibles sanciones.

Esta responsabilidad se ha delegado directamente en los operadores del mercado, en su mayoría agentes inmobiliarios.

La mesa de debate creada por el colegio oficial de agentes de la propiedad inmobiliaria y  AEGI comunidad Valenciana, no cuestiona la utilidad ni la  obligatoriedad del mismo, sino la aplicación de la normativa, fundamentalmente por que no ha existido tiempo suficiente para la campaña de concienciación de los vendedores y arrendadores, ni para la realización de las inspecciones técnicas necesarias para obtener dichos certificados.

La principal disfunción se está produciendo en la obligatoriedad de exhibir la etiqueta energética en la publicidad del inmueble. Es ahí dónde los agentes nos estamos encontrando con el mayor problema. ¿Qué debemos hacer cuando la mayoría de propietarios todavía no han obtenido su etiqueta energética? ¿dejar de anunciar los inmuebles? Esta opción es inviable para el sector, se produciría un estancamiento en la venta y alquiler de inmuebles con unas consecuencias nefastas para los ciudadanos y para el sector en general.

Es necesaria una moratoria o una aplicación por fases sobre todo en lo que respecta a la obligatoriedad de exhibir la etiqueta en la publicidad de los inmuebles en venta y arrendamiento. Una aplicación escalada y  razonable que permita introducir una medida de tan amplio calado.

Es muy importante destacar que nos estamos encontrando con propietarios que no entienden la utilidad de la medida ni son conscientes de las repercusiones de no obtener la etiqueta para publicitar el inmueble. En el caso de la venta o del alquiler ya realizado, la obtención del certificado se facilita, puesto que el propietario lo contempla como un gasto más de la venta  o el alquiler  ya efectuado.

La dificultad se presenta cuando debemos hacer entender al propietario que sólo para poder anunciarlo ya debe obtener la etiqueta energética. En algunos casos los propietarios ni siquiera pueden asumir el coste de inicio que supone. Sobre todo en el caso de alquileres de rentas bajas.

En conclusión:

1. La administración ha tardado siete años en poner en marcha una directiva europea que la mayoría de países pusieron en marcha en 2006. Ahora entra en vigor de golpe sin preparación previa para los propietarios y los profesionales. La administración central y la autonómica no está preparada, ni siquiera tiene el certificado expuesto en todos sus edificios según obliga la mencionada ley.

2. Existe una falta total de Información a los ciudadanos, papel que están asumiendo los propios profesionales del sector.

3. Es imprescindible tener consideración y aclarar la aplicación del régimen sancionador, especialmente en lo referente a la difusión de los inmuebles en medios publicitarios.

4. Los profesionales inmobiliarios tienen total predisposición al cumplimiento de la ley. Apostamos por mejorar la calidad de las viviendas a travésdel ahorro energético en beneficio del comprador-consumidor.

5. La ley y en su caso las sanciones derivadas de su incumplimiento, deberá aplicarse en igualdad de condiciones para todos, no sólo a los particulares que son el eslabón más débil, si no especialmente agrandes portales, entidades financieras, y administraciones públicas.

6. Es necesaria una aplicación ordenada, por fases, incluso con moratorias si fuera necesario para no que no produzcan sanciones innecesarias e injustas a ciudadanos o profesionales por falta de tiempo y precipitación de la administración.


jueves, 27 de junio de 2013

Climatización eficiente

La climatización es un aspecto fundamental en la vida cotidiana con efectos directos sobre la salud y es responsable de más del 47% de la factura energética. Si se tiene en cuenta la distribución de ahorros posibles --57% si se actúa en la envolvente del edificio, 23% si se hace sobre los sistemas y 12% si se incorpora energía renovable.

Lo primero es proceder sobre las fachadas evitando dejar escapar la temperatura adecuada del interior, favoreciendo el aporte de radiación solar directa en invierno y evitándolo en verano, ventilando no más de 10 minutos en días de frío y otras pequeñas acciones que responden al sentido común.
Los sistemas más comunes utilizados para uso doméstico son los que generan calor mediante combustión (calderas), los que producen frío y/o calor mediante ciclos de compresión (bombas de calor) y los que propagan calor por efecto Joule (utilizan una resistencia). Estos ultimos, son sistemas de climatización menos eficientes
Las calderas más eficientes son las de condensación y las de biomasa con ahorros de un 30% y un 55% respectivamente. Los sistemas menos aconsejables son los basados en efecto Joule (braseros y radiadores eléctricos) ya que consumen más del doble de energía que el calor que genera.



En cuanto a sistemas de ciclos de compresión "bombas de calor" son equipos de alta eficiencia con rendimientos superiores al 300% es decir, generan tres veces más energía térmica que la energía final que consumen, que pueden estar apoyados por geotermia (utiliza la temperatura del suelo) o aerotermia (utiliza la temperatura del aire) consiguiendo ahorros de un 75% respecto a sistemas convencionales. La distribución del calor o frío puede ser por convección o radiación por radiadores o suelo radiante, siendo el segundo más eficiente al necesitar menor temperatura, ahorrando hasta un 20%.


jueves, 6 de junio de 2013

Ventanas eficientes

Las zonas menos protegidas energéticamente son las ventanas, por lo que requieren un especial cuidado en la elección del sistema, pudiendo ahorrarse en la factura de climatización hasta el 57% del gasto.
Con carácter general, las ventanas deben ser utilizadas para el aprovechamiento de la radiación solar directa en invierno en orientaciones Sur e impedir que salga el calor acumulado cuando ésta cesa, bajando persianas u otro protector. Si además los rayos del sol incidieran directamente sobre muros, éstos actuarían como verdaderos acumuladores que emitirían calor por la noche. En verano se debe impedir que la radiación directa penetre al interior, cuestión sencilla al incidir con mayor inclinación que en invierno, valiendo un simple voladizo o toldo. Conviene tener en cuenta la existencia de los "puentes térmicos" que se generan en el contorno de la ventana, especialmente en la caja de la persiana si no está aislada convenientemente.
Las características de las ventanas tenderán a conseguir la menor capacidad al paso del calor posible, teniendo en cuenta que al Norte no tienen radiación solar directa. En zonas frías deben utilizarse ventanas que permitan el mayor paso de energía solar posible y en las cálidas al contrario, con drenajes que permitan la evacuación de infiltraciones. En el caso de los materiales se estima que la responsabilidad de las pérdidas o ganancias de calor son en un 67-75% de los vidrios y en un 25-33% de los marcos.

Así, los sistemas pueden combinarse tanto como tipos de marcos y vidrios existen. Los vidrios sencillos aislan la mitad que los dobles y si éstos son de la característica bajo emisivo aíslan hasta 5 veces más que un vidrio sencillo, completándose la gama con vidrios de control solar, etc. Las opciones de carpinterías también son múltiples: metálicas con rotura de puente térmico o no, madera, etc. La correcta elección de las soluciones facilitará la óptima en cada caso.

jueves, 23 de mayo de 2013

¿Cómo hacer una auditoría energética en el hogar?

Una de las formas más inteligentes de empezar a preocuparnos por el ahorro energético en el hogar es realizar una auditoría energética propia, al estilo que los ingenieros y consultores especialistas en ahorro energético realizamos en las grandes empresas y edificios.
Aunque a priori pueda parecer muy complejo, con unas pocas herramientas básicas y un procedimiento sencillo de observación y medida podemos llegar a conocer al milímetro el comportamiento energético de una instalación típica de hogar.
La mayoría de los hogares posee prácticamente las mismas “cargas” o “consumos” que llamamos los ingenieros, esto es, equipos que consumen energía eléctrica cuando los usamos y algunos también (y he aquí uno de los quids de la cuestión) cuando no los usamos.

Las herramientas

Antes de explicar el procedimiento básico comentaré cuales son las herramientas básicas para poder realizar una correcta auditoría energética en el hogar, y así poder reducir nuestra factura de la luz hasta un 50%.
La herramienta básica que necesitamos es un medidor de energía eléctrica, un contador de electricidad, para poder medir las variaciones en el consumo instantáneo durante el procedimiento de la auditoría. La forma más sencilla (aunque desesperantemente lenta y farragosa) es utilizar el propio contador de electricidad que nuestra compañía distribuidora utiliza para medir y facturarnos el consumo.



La manera más práctica y rápida es utilizar un monitor energético contador instantáneo de electricidad, que de forma instantánea nos indica el consumo actual, facilitando así una rápida realización de la auditoría. Como ventaja adicional, estos aparatos permiten registrar como datos esos consumos instantáneos a lo largo del tiempo, y descargándolos en un ordenador podemos visualizar nuestra “curva de carga” o “curva de demanda“, de forma que de una forma gráfica y muy visual podremos entender rápidamente cuándo consumimos más energía, e incluso identificar a qué aparatos puede ser debido el incremento o decremento de consumo en un instante dado de la curva.

El procedimiento

Una vez armados con un medidor de energía, o contador instantáneo de electricidad, iniciaremos el procedimiento de observación y medida; y que para la típica instalación de hogar proporciona los mejores resultados.
Estando conectado el monitor energético al cable principal del interruptor automático general del cuadro de protecciones comenzaremos apagando y desconectando el cable de alimentación de todos los aparatos eléctricos de la casa (especialmente los que tengan fuentes de alimentación conectadas a bases de enchufe, o aparatos en standby, etc.), exceptuando si no queréis ser tan rigurosos, el frigorífico, ya que es fácilmente identificable si está en marcha su motor compresor o no (un ruido constante de fondo).

Desenmascarando a los ladrones de energía

Una vez hecho esto, y si no tenéis “ladrones de energía” escondidos en casa (cosa poco habitual) el contador instantáneo de electricidad debería de dar una lectura de 0 kW. Como esto seguramente no será así (aseguraos de que el frigorífico no está en marcha en ese momento) tendréis que descubrir de donde vienen esos “consumos fantasma“. Os aseguramos de que a partir de aquí podéis llevaros grandes sorpresas. La pregunta que os estaréis haciendo es ¿cómo podemos saber ahora de donde provienen esos consumos si estamos seguros de tener todo desconectado?
Pues bien, la solución es sencilla. Id al cuadro general de protecciones. ¿Tenéis identificados qué líneas alimentan todos los interruptores automáticos que hay en el cuadro? Si es así, deberéis ir apagando cada uno de ellos (empezando de menor a mayor potencia o amperaje), esperando que el consumo del monitor energético se actualice, y comprobando si desciende o no. En caso de que no descienda, seguís desconectando uno cada vez, esperando unos segundos y repitiendo la operación hasta que notéis un cambio. Una vez identificado el interruptor automático, ya sabréis con mucha aproximación cual puede ser el “consumidor fantasma” o “ladrón de energía“. En caso de no tener identificados los interruptores, lo mejor es encender todas las luces y aparatos eléctricos, ir desconectando cada interruptor y viendo que aparatos o luces se han apagado. Después de hacer esto, escribir inmediatamente debajo de cada interruptor automático el nombre de la carga que alimenta, para tenerla controlada en el futuro.
Por lo general, algunos de los equipos que podéis encontrar que consumen gran cantidad de energía estando aparentemente apagados son:

§ Equipos de aire acondicionado centralizados de techo (100-150W)
§ Encimeras de inducción o vitrocerámicas táctiles (70-150W)
§ Fuentes de alimentación o equipos con transformador (10-80W)
§ Otros (hornos microondas, hornos, etc., 5-20W)
Tened en cuenta, para que tengáis un orden de magnitud,  que por cada 100W de potencia instantánea mantenida durante 24h al día y 365 días al año vuestra compañía comercializadora de electricidad os facturará 175€ al año (suponiendo un coste de factura de 20c€ por kWh, impuestos y potencia contratada incluida). Así que cuidado con esos consumos fantasma, porque aunque parezcan pocos vatios, a lo largo del año suman muchos kWh.
¿Cómo evitar esos consumos fantasma? Fácil: desconectad el interruptor automático del cuadro general que alimenta cada uno de esos aparatos cuando no tengáis que usarlos. Puede parecer un poco pesado al principio, pero sabiendo la cantidad de dinero que puede suponer al cabo del año, uno se anima pronto.

Los consumos en standby

Una vez desenmascarados esos consumos fantasma, iremos conectando poco a poco cada uno de los aparatos que previamente habíamos desenchufado. Veremos seguramente cómo por cada aparato que reconectemos aumenta unos pocos vatios el consumo instantáneo. Son los famosos consumos en standby. Estos otros consumos tienen fácil solución: podemos tener el cuidado de apagarlos completamente cada vez que los usemos, o bien podemos adquirir dispositivos de eliminación de standby, que se amortizan por lo general en menos de un año, y por otro lado nos permite despreocuparnos y no tener que estar pendiente de si hemos desconectado o no esos aparatos.

Aprendiendo lo que consumen las cosas

Gracias a vuestro monitor energético o contador instantáneo de electricidad podréis ir encendiendo y apagando todos los aparatos y equipos eléctricos en vuestra casa, y medir cuánto consumen. De nuevo os podéis llevar sorpresas.
A partir de ahora no sólo sabréis cuanto consumen los aparatos eléctricos de vuestra casa, sino que conoceréis cuales son los mayores consumos, y por tanto, dónde vale más la pena sustituir equipos por otros más eficientes, y así notar un mayor ahorro, rentabilizando la inversión económica que tengamos que hacer.
La consciencia energética

Llegados aquí, habréis descubierto un nuevo estado mental que hasta el momento ignorabais en mayor o menor modo: la consciencia energética. A partir de ahora, seréis conscientes en todo momento de cuánto consume cada una de las cargas que tenéis conectadas en casa, y tendréis mucho cuidado a la hora de dejar luces encendidas, aparatos en standby, ventanas abiertas con la climatización conectada… Bienvenidos entonces al estado de consciencia energética, uno de vuestros primeros pasos para poder pagar un 50% menos de factura eléctrica.



martes, 12 de marzo de 2013

¿Cómo funciona una instalación de captadores solares para ACS?

Desde la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación, en el año 2006, es obligatoria la colocación de captadores solares que cubran parte de las necesidades de agua caliente sanitaria de las viviendas, pero cada vez son más las familias que viven en edificios construidos antes de esta fecha y que se interesan por ahorrar energía y dinero instalando por su cuenta uno de estos sistemas.
¿Qué requisitos debe cumplir mi edificio para poder instalarlo?
No en todos los edificios es posible o rentable instalar un sistema de paneles solares, ya que deben cumplirse ciertos requisitos:
  • Se debe contar con una cubierta en la que se reciban suficientes horas de sol, preferiblemente orientada al sur, ya que es la orientación óptima de los paneles. Es muy sencillo realizar un estudio de las horas de sol que recibe cada parte de la cubierta de su edificio y así determinar si es rentable colocar paneles.
  • La estructura del edificio debe soportar las sobrecargas. Un técnico debería determinar si es estructuralmente seguro, especialmente si se van a colocar depósitos de agua.
  • La comunidad de vecinos debe dar su consentimiento en caso de que solamente uno de los vecinos quiera beneficiarse de los paneles solares, aunque la instalación resulta más económica y eficiente si se realiza de manera comunitaria.
  • Deben cumplirse las ordenanzas municipales. La mayoría de ayuntamientos ya incluyen en sus ordenanzas apartados sobre cómo pueden colocarse los paneles para que no afecten estéticamente al entorno. Es posible que no pueda colocarse si su edificio está, por ejemplo, en el casco antiguo de una ciudad.
Instalación de captadores solares
¿Cómo funciona la instalación?
El principio es sencillo: calentar el agua, en la medida de lo posible, mediante energía solar y así consumir el mínimo de energía necesaria para elevar la temperatura hasta la de consumo.
El ahorro de energía se produce cuando, en lugar de calentar hasta 60ºC agua proveniente de la red de distribución a 12ºC, lo que supone un salto térmico de 48ºC, calentamos agua proveniente del sistema de ACS solar, que puede estar a 40 o 50ºC, lo que supone un salto térmico de 10 o 20ºC.
Una vez el agua ha sido calentada mediante el sistema de captadores solares, se debe terminar de elevar su temperatura para llegar hasta la de consumo, por lo que estos sistemas siempre deberán estar conectados a uncalentador instantáneo o un acumulador (termo) que estará dentro de las viviendas.
Por supuesto, el rendimiento de los paneles es muy variable, ya que dependerá de las horas de sol que reciba, de la época del año en que nos encontremos y de la localización del edificio. Así es posible que, en Sevilla, un sistema orientado al sur pueda aportarnos un 70 o un 80% de las necesidades anuales de ACS, mientras que en Burgos se reduzca a un 40 o 50%.
El ahorro potencial al instalar uno de estos sistemas es bastante elevado, ya que, un sistema bien estudiado puede llegar a cubrir un 80% de las necesidades anuales de ACS, por lo que puede resultar una inversión muy rentable.
Existen varios tipos de instalaciones que pueden colocarse dependiendo de si su uso va a ser comunitario o para una sola vivienda, si se incluye calefacción, el espacio disponible, etc.

martes, 5 de marzo de 2013

Ascensor Eficiente

¡El ascensor que se enchufa como un electrodoméstico! Otis Switch sólo necesita un enchufe monofásico de 220v para funcionar y puede suponer hasta un 80% de ahorro en la factura de la luz de una comunidad.

http://www.youtube.com/watch?v=IkbgXxVjyEc&feature=youtu.be